UNIDAD II
EL MUNDO INESTABLE Y CONVULSIVO DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX Y LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX
2.1 EL IMPERIALISMO
2.1.1 INDEPENDENCIA DE LAS COLONIAS AMERICANAS
2.1.2 EL REPARTO COLONIAL
2.1.3 ALIANZAS Y CONVENIOS INTERNACIONALES
2.1.4 POTENCIAS EMERGENTES DEL SIGLO XIX
2.2 REVOLUCION SOCIALISTA
2.2.1 FORMACION DEL ESTADO SOVIETICO
2.2.2 DEL FEUDALISMO DE CHINA A LA REVOLUCION CULTURAL
2.2.3 EXPANSION DEL SOCIALISMO
2.3 RUPTURA DE LA PAZ MUNDIAL
2.3.1 PRIMER CONFLICTO BELICO MUNDIAL
2.3.2.EL MUNDO ENTRE GUERRAS 1919-1938
2.3.3 SEGUNDO CONFLICTO BELICO MUNDIAL
2.3.4 TRATADOS Y ORGANISMOS INTERNACIONALES
2.3.5 AVANCES CIENTIFICOS Y TECNOLOGICOS
2.1 EL IMPERIALISMO
Es la doctrina política que justifica la dominaicon de un pueblo o estado sobre otros; habitualmente mediante distintos tipos de colonizacion (de poblamiento, de explotación económica, de presencia militar estratégica) o por la subordinación cultural (aculturacion).
Práctica empleada
por las naciones o pueblos poderosos para ampliar y mantener su control
o influencia sobre naciones o pueblos más débiles. Los estudiosos
suelen utilizar este término de forma más específica
para referirse únicamente a la expansión económica
de los estados capitalistas; otros eruditos lo reservan para caracterizar
la expansión de Europa que tuvo lugar después de 1870. Aunque
imperialismo y colonialismo tienen un significado similar y pueden aplicarse
indistintamente en algunas ocasiones, conviene establecer ciertas diferencias
entre ellos. El colonialismo, por lo general, implica un control político
oficial que supone la anexión territorial y la pérdida de
la soberanía del país colonizado. El imperialismo, sin embargo,
tiene un sentido más amplio que remite al control o influencia ejercido
sobre otra región, sea o no de forma oficial y directa, e independientemente
de que afecte al terreno económico o político.
HISTORIA
El origen del imperialismo se remonta a la antigüedad
y ha adoptado distintos modelos a lo largo de la historia, siendo algunos
de ellos más frecuentes que otros dentro de un periodo histórico
concreto. En el mundo antiguo, la práctica del imperialismo daba
como resultado una serie de grandes imperios que surgían cuando
un pueblo, que generalmente representaba a una determinada civilización
y religión, intentaba dominar a todos los demás creando un
sistema de control unificado. El imperio de Alejandro Magno y el Imperio
romano son destacados ejemplos de esta modalidad.
Por el contrario, el imperialismo europeo de comienzos
de la era moderna (1400-1750) se caracterizaba por ser una expansión
colonial en territorios de ultramar. No se trataba de un país que
intentaba unificar el mundo sino de muchas naciones que competían
por establecer su control sobre el sur y sureste de Asia y el continente
americano. Los sistemas imperialistas se estructuraron de acuerdo con la
doctrina del mercantilismo: cada metrópoli procuraba controlar el
comercio de sus colonias para monopolizar los beneficios obtenidos.
A mediados del siglo XIX apareció otra variante, el imperialismo del librecambio. Esta modalidad perduró en este periodo pese a que el mercantilismo y la creación de imperios oficiales estaba disminuyendo de forma significativa. El poder y la influencia de Europa, y sobre todo de Gran Bretaña, se habían extendido de manera oficiosa, esto es, haciendo uso de vías diplomáticas y medios económicos, en lugar de seguir canales oficiales como la creación de colonias. Sin embargo, el imperialismo basado en el librecambio desapareció pronto: hacia finales del siglo XIX, las potencias europeas habían vuelto a practicar el imperialismo consistente en la anexión territorial, expandiéndose en África, Asia y el Pacífico.
Desde que terminó la II Guerra Mundial y la mayoría de los imperios reconocidos se disolvieron, ha prevalecido lo que podríamos calificar como el moderno imperialismo económico, donde el dominio no se manifiesta de manera oficial. Por ejemplo, Estados Unidos ejerce un considerable control sobre determinadas naciones del Tercer Mundo debido a su poder económico y su influencia en algunas organizaciones financieras internacionales, tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Del mismo modo, las potencias europeas han seguido interviniendo de forma significativa en la vida política y económica de sus antiguas colonias, por lo que han sido acusadas de practicar el neocolonialismo, que consiste en ejercer la soberanía de una nación sin que exista un gobierno colonial oficial.
LOS MOVILES ECONOMICOS
Los intereses económicos son los más habituales cuando se trata de explicar este fenómeno. Los defensores de esta concepción sostienen que las naciones se ven impelidas a dominar a otras para expandir su economía, adquirir materias primas y mano de obra, o para dar salida a los excedentes del capital y producción. La teoría más notable que vincula el imperialismo con el capitalismo es la de Karl Marx. Lenin, por ejemplo, consideraba que la expansión europea del siglo XIX era la consecuencia inevitable de la necesidad de las economías capitalistas europeas de exportar su excedente de capital. Del mismo modo, los marxistas contemporáneos explican la expansión de Estados Unidos en el Tercer Mundo basándose en imperativos económicos.
LOS MOVILES POLITICOS
Otros autores hacen hincapié en los condicionantes políticos, y alegan que la razón principal por la que los estados tienden a expandirse es el deseo de poder, prestigio, seguridad y ventajas diplomáticas con respecto a otros estados. Según esta corriente, el objetivo del imperialismo francés del siglo XIX era recuperar el prestigio internacional de Francia después de la humillación que supuso la derrota en la Guerra Franco-prusiana. En este mismo sentido, la expansión de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en la Europa del Este a partir de 1945 puede explicarse como una medida de seguridad: la necesidad de protegerse ante otra posible invasión desde la frontera occidental.
LOS MOVILES IDEOLOGICOS
La tercera explicación se centra en los móviles ideológicos o morales. De acuerdo con esta perspectiva, algunos países se ven impulsados a extender su influencia para difundir sus valores políticos, culturales o religiosos. Uno de los factores que propiciaron la constitución del Imperio colonial británico fue la idea de que era responsabilidad del "hombre blanco" civilizar a los pueblos "atrasados". La expansión alemana que tuvo lugar durante el gobierno de Hitler se basaba en gran medida en la creencia en la superioridad inherente a la cultura alemana. El deseo de Estados Unidos de "proteger al mundo libre" y el interés de la antigua Unión Soviética por "liberar" a los pueblos de la Europa del Este y del Tercer Mundo son también un ejemplo de este tipo de imperialismo.
EL IMPERIALISMO COMO RESPUESTA A CONDICIONANTES EXTERNOS
Por último, otras teorías explican el imperialismo basándose en las circunstancias políticas de las naciones más débiles, en lugar de enfatizar los móviles de las naciones poderosas. La interpretación que ofrecen señala que es posible que las potencias más fuertes no tengan intención de expandirse, pero que se ven obligadas a hacerlo debido a la inestabilidad de otras naciones; los compromisos con los imperios del pasado son la causa de nuevas acciones imperialistas. La conquista de la India emprendida por Gran Bretaña y la colonización rusa de Asia central en el siglo XIX son ejemplos clásicos de este tipo de imperialismo
.
CONSECUENCIAS
Los efectos del imperialismo suelen girar en torno a los aspectos económicos, dado que esta perspectiva es la que prevalece en los debates sobre sus posibles móviles. La polémica surge entre aquéllos que creen que el imperialismo implica explotación y es la causa del subdesarrollo y el estancamiento económico de las naciones pobres, y los que alegan que, pese a las ventajas que proporcionó esta situación a las naciones ricas, también las naciones pobres se beneficiaron, al menos a largo plazo. Es difícil decantarse por una u otra concepción por dos motivos: 1) no se ha llegado a un consenso sobre el sentido del término explotación; 2) no es fácil separar las causas internas de la pobreza de una nación de las que son de índole internacional. Lo que resulta evidente es que el efecto del imperialismo ha sido desigual: unas naciones han obtenido mayores ventajas económicas que otras de su contacto con potencias más ricas. India, Brasil y otros países en vías de desarrollo incluso han comenzado a competir económicamente con sus antiguas metrópolis. Por ello, sería aconsejable examinar la repercusión económica del imperialismo atendiendo a cada caso en particular.
Las consecuencias políticas y psicológicas del imperialismo son igualmente difíciles de determinar. Este fenómeno ha demostrado ser destructivo y creativo a la vez: ha destruido instituciones tradicionales y formas de pensar, y las ha sustituido por las costumbres y mentalidad del mundo occidental, ya se considere esto un beneficio o un perjuicio.

A mediados del siglo XIX apareció otra variante, el imperialismo del librecambio. Esta modalidad perduró en este periodo pese a que el mercantilismo y la creación de imperios oficiales estaba disminuyendo de forma significativa. El poder y la influencia de Europa, y sobre todo de Gran Bretaña, se habían extendido de manera oficiosa, esto es, haciendo uso de vías diplomáticas y medios económicos, en lugar de seguir canales oficiales como la creación de colonias. Sin embargo, el imperialismo basado en el librecambio desapareció pronto: hacia finales del siglo XIX, las potencias europeas habían vuelto a practicar el imperialismo consistente en la anexión territorial, expandiéndose en África, Asia y el Pacífico.
Desde que terminó la II Guerra Mundial y la mayoría de los imperios reconocidos se disolvieron, ha prevalecido lo que podríamos calificar como el moderno imperialismo económico, donde el dominio no se manifiesta de manera oficial. Por ejemplo, Estados Unidos ejerce un considerable control sobre determinadas naciones del Tercer Mundo debido a su poder económico y su influencia en algunas organizaciones financieras internacionales, tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Del mismo modo, las potencias europeas han seguido interviniendo de forma significativa en la vida política y económica de sus antiguas colonias, por lo que han sido acusadas de practicar el neocolonialismo, que consiste en ejercer la soberanía de una nación sin que exista un gobierno colonial oficial.
LOS MOVILES ECONOMICOS
Los intereses económicos son los más habituales cuando se trata de explicar este fenómeno. Los defensores de esta concepción sostienen que las naciones se ven impelidas a dominar a otras para expandir su economía, adquirir materias primas y mano de obra, o para dar salida a los excedentes del capital y producción. La teoría más notable que vincula el imperialismo con el capitalismo es la de Karl Marx. Lenin, por ejemplo, consideraba que la expansión europea del siglo XIX era la consecuencia inevitable de la necesidad de las economías capitalistas europeas de exportar su excedente de capital. Del mismo modo, los marxistas contemporáneos explican la expansión de Estados Unidos en el Tercer Mundo basándose en imperativos económicos.
LOS MOVILES POLITICOS
Otros autores hacen hincapié en los condicionantes políticos, y alegan que la razón principal por la que los estados tienden a expandirse es el deseo de poder, prestigio, seguridad y ventajas diplomáticas con respecto a otros estados. Según esta corriente, el objetivo del imperialismo francés del siglo XIX era recuperar el prestigio internacional de Francia después de la humillación que supuso la derrota en la Guerra Franco-prusiana. En este mismo sentido, la expansión de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en la Europa del Este a partir de 1945 puede explicarse como una medida de seguridad: la necesidad de protegerse ante otra posible invasión desde la frontera occidental.
LOS MOVILES IDEOLOGICOS
La tercera explicación se centra en los móviles ideológicos o morales. De acuerdo con esta perspectiva, algunos países se ven impulsados a extender su influencia para difundir sus valores políticos, culturales o religiosos. Uno de los factores que propiciaron la constitución del Imperio colonial británico fue la idea de que era responsabilidad del "hombre blanco" civilizar a los pueblos "atrasados". La expansión alemana que tuvo lugar durante el gobierno de Hitler se basaba en gran medida en la creencia en la superioridad inherente a la cultura alemana. El deseo de Estados Unidos de "proteger al mundo libre" y el interés de la antigua Unión Soviética por "liberar" a los pueblos de la Europa del Este y del Tercer Mundo son también un ejemplo de este tipo de imperialismo.
EL IMPERIALISMO COMO RESPUESTA A CONDICIONANTES EXTERNOS
Por último, otras teorías explican el imperialismo basándose en las circunstancias políticas de las naciones más débiles, en lugar de enfatizar los móviles de las naciones poderosas. La interpretación que ofrecen señala que es posible que las potencias más fuertes no tengan intención de expandirse, pero que se ven obligadas a hacerlo debido a la inestabilidad de otras naciones; los compromisos con los imperios del pasado son la causa de nuevas acciones imperialistas. La conquista de la India emprendida por Gran Bretaña y la colonización rusa de Asia central en el siglo XIX son ejemplos clásicos de este tipo de imperialismo
.
CONSECUENCIAS
Los efectos del imperialismo suelen girar en torno a los aspectos económicos, dado que esta perspectiva es la que prevalece en los debates sobre sus posibles móviles. La polémica surge entre aquéllos que creen que el imperialismo implica explotación y es la causa del subdesarrollo y el estancamiento económico de las naciones pobres, y los que alegan que, pese a las ventajas que proporcionó esta situación a las naciones ricas, también las naciones pobres se beneficiaron, al menos a largo plazo. Es difícil decantarse por una u otra concepción por dos motivos: 1) no se ha llegado a un consenso sobre el sentido del término explotación; 2) no es fácil separar las causas internas de la pobreza de una nación de las que son de índole internacional. Lo que resulta evidente es que el efecto del imperialismo ha sido desigual: unas naciones han obtenido mayores ventajas económicas que otras de su contacto con potencias más ricas. India, Brasil y otros países en vías de desarrollo incluso han comenzado a competir económicamente con sus antiguas metrópolis. Por ello, sería aconsejable examinar la repercusión económica del imperialismo atendiendo a cada caso en particular.
Las consecuencias políticas y psicológicas del imperialismo son igualmente difíciles de determinar. Este fenómeno ha demostrado ser destructivo y creativo a la vez: ha destruido instituciones tradicionales y formas de pensar, y las ha sustituido por las costumbres y mentalidad del mundo occidental, ya se considere esto un beneficio o un perjuicio.
RESUMEN DE HISTORIA
LA HISTORIA ES EL PROCESO CONTINUO DE INTERACCION ENTRE EL HISTORIADOR Y SU HECHOS, UN DIALOGOSIN FIN ENTRE EL PRESENTE Y EL PASADO. DONDE LAS FUENTES DE INFORMACION SON TODOS AQUELLOS INDICIOS DEJADOS POR EL HOMBRE QUE NOS DAN CONSTANCIA DE LOS HECHOS QUE OCURRIERON EN EL PASADO
LA HISTORIA EWSTA DIVIDIDA EN 4 EPOCAS
EPOCA ANTIGUA
EPOCA MEDIEVAL:
EPOCA MODERNA:
EPOCA CONTEMPORANEA
LAS CUALES NECESITAN DE VARIAS DISCIPLINAS AUXILIARES LAS CUALES LAS ENCONTRARAS EN ESTA PAGINA
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